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Los perros pueden contraer el virus del ébola y no
presentar síntomas
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La decisión de la Comunidad de Madrid de sacrificar a
la mascota divide a los expertos
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Algunos abogan por la eutanasia preventiva mientras
otros sugieren que se mantenga en cuarentena y se use para estudiar qué papel
juegan en la propagación del ébola
¿Hay que sacrificar a Excálibur? El perro de la auxiliar de
enfermería que se contagió de ébola en España tras atender a los dos religiosos
infectados en África saltó ayer a la fama tras el llamamiento que hizo el
marido de esta paciente para mantenerlo con vida al conocer los planes de la
Consejería de Sanidad: la mascota será sacrificada sin el consentimiento de los
dueños para evitar cualquier riesgo de contagio.
Aunque la transmisión del ébola entre perros y humanos ha
sido poco estudiada, una investigación realizada entre 2001 y 2002 en Gabón
durante un brote de esta enfermedad mostró que los perros pueden contagiarse de
ébola y ser asintómaticos, es decir, no presentar síntomas visibles de esta
enfermedad.
La mayor parte de los 439 perros a los que tomaron muestras
de sangre en el marco de aquella investigación, realizada por científicos del
Centro Internacional de Investigación Médica de Franceville (Gabón) y publicada
en 2005, habían estado expuestos de forma directa al virus, pues habían comido
restos de animales infectados.
"Demostramos que los perros pueden infectarse. Pensamos
que la causa más probable de contagio en los pueblos en los que se dio el brote
de ébola fue la ingesta de animales muertos", señala a EL MUNDO Éric
Leroy, coautor de la investigación realizada en Gabón y que fue publicada en
Emerging Infectious Diseases1. "Sin embargo, los perros también podrían
infectarse de otras formas, como por un lametazo o por estar cerca o en
contacto directo con una persona infectada. Aunque el riesgo sea bajo, existe.
Por ello hay que tomar todas las medidas necesarias para que no haya
transmisión", señala.